Unidad de Igualdad de Género

Resulta innegable el avance hasta hoy logrado en materia de derechos humanos, incluyendo la perspectiva de género, lo cual ha sido posible gracias a movimientos sociales encabezados por organizaciones de la sociedad civil a nivel internacional, nacional y local, propiciando así que sus demandas y exigencias hayan quedado plasmadas en instrumentos tales como la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, (CEDAW), aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 1979.

Por otro lado, en 1994, en el seno de la Organización de los Estados Americanos, es aprobada la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), siendo estos últimos instrumentos internacionales signados por el estado mexicano con el carácter de vinculantes.

Asimismo, en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contamos con dos disposiciones, el artículo primero, reformado en el mes de junio de 2011, marcando un hito en la protección de los derechos humanos, así como la reforma de agosto de 2001, en la cual, aunque no se modificó el sentido, si colocó en el primer párrafo del artículo 4, la igualdad entre mujeres y hombres.

Ahora bien, en cuanto a leyes secundarias, en agosto del 2006, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y, en febrero del 2007, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Como consecuencia de lo anterior, a nivel local, se emitieron las leyes respectivas, es decir, la Ley Estatal del Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Chihuahua.

La anterior descripción es enunciativa, no limitativa, ya que aún y cuando las asimetrías sociales entre mujeres y hombres son evidentes, sí se ha avanzado en la consolidación de una sociedad menos desigual.

Es así que la instalación de la Unidad de Igualdad de Género en el Congreso del Estado, responde al requerimiento de contar con un área que esté atenta a los asuntos que tienen que ver con la igualdad de género, misma que tenga bien delimitadas sus funciones, estructura, lineamientos, estrategias y acciones que den lugar a la incorporación del enfoque de género en la formulación, supervisión y evaluación de los agendas, metas y servicios que proporciona el Poder Legislativo del Estado, así como promover el desarrollo de procesos de capacitación y formación profesional en tópicos referentes a la igualdad de género y derechos humanos de las mujeres, enfocados al personal de los diferentes niveles que lo integran, cobrando relevancia la difusión de mensajes dirigidos a la cimentación de un quehacer legislativo ausente de conductas que se traduzcan en violencia laboral, acoso sexual y exclusión por razones de género y, de igual manera, proponer los ajustes normativos y procedimentales necesarios para eliminar la desigualdad en tal rubro.